
Si alguien de los tantos que se acerca al Estadio Gral. San Martín, ayer por la noche imaginaba el resultado final del primer tiempo, seguro que hablaríamos de una persona con sus facultades alteradas. Ni si quiera los 15 simpatizantes que llegaron del norte del país para alentar a su equipo. Pero fue el día de Santamarina. Algo se pudo apreciar de ésto antes de los cinco minutos cuando los defensores aurinegros fueron presionados en tres ocasiones y perdieron la pelota. Ahí ya Boca de Corrientes demostró a que venía a Tandil. Un equipo que apretó siempre en la salida y fue generoso en cada pelota dividida. Que jugó con cuatro en el fondo cuando lo venía haciendo con tres y jugar con cuatro no es replegarse, sino atacar más al rival y demostrarle rápidamente sus debilidades. Y tuvo muchas el de Tandil. En la primera salida rápida de los visitantes, una corrida de Medina por derecha habilitó a Núñez que solo la tacó hacia el arco de Bertoya. Con la ventaja a favor, Boca siguió dominando el partido y no extraño que otro desborde, pero por izquierda, encuentre a Medina ingresando en el segundo palo para estirar las ventaja. Con el 2 a 0 lo único que tuvo Santamarina fueron remates de larga distancia de Gonzalez y Gimenez que entre el arquero y la mala fortuna evitaron el descuento. Lo tuvo Elizondo pero Mazzon se la manoteo antes de definir. Con la tranquilidad de esperar con dos goles a favor en el fondo, el equipo correntino aumentó las distancias. Un centro desde la esquina tuvo muchas vacilaciones a la hora de despejar por parte de los defensas aurinegros y el que no dudó fue Amaya que la clavó arriba. La desesperación se instaló y un nuevo cachetazo llegó al final con Santa bien arriba y mal parado atrás. Pelotazo largo para la corrida de Galarza, salida lejos de Bertoya y frialdad en la definición del delantero visitante que se metió con pelota y todo debajo del arco que daba a sus hinchas. Por fin terminó el suplicio del primer tiempo. En el complemento Botella movió el banco con las entradas de Vera y Farias y Avalos, pero no pudo descontar, incluso Bertoya le sacó el quinto a Medina y Antonelli. Fue 4 a 0 con precio para un equipo que demostró haber tenido su mejor noche, aunque los antecedentes que traía no sorprendió a sus seguidores.
El final fue de la gente
Ya con el partido definido, el protagonismo se lo llevó la gente. La Mestelán alentó como nunca en los últimos minutos y todo el estadio se sumó a despedir a este equipo que viajará el próximo domingo a demostrar que puede torcer la historia que ayer se empezó a escribir en una noche pesada en todo sentido.
Lo que viene y pasó
El domingo a las 16 será el primer juego de las revanchas de esta segunda etapa y Santamarina tendrá que jugar en cancha de Huracán en Corrientes ante este mismo rival. Ojala el conjunto de Botella se olvide rápido del miércoles y se de cuenta que el juego empieza 0 a 0 para poder ganar de visitante y volver a tener las posibilidades que tenía hasta ayer a las 21.10.
El otro partido que cerró la jornada fue la victoria de Juventud Antoniana en Córdoba ante 2 a 1. De esta manera Boca tiene 6, Santamarina y Juventud Antoniana 4 cierra con 3 Racing de Córdoba. Por la otra zona, 9 de Julio de Rafaela empató con Patronato y Cippolletti le ganó en san Juan a Desamparados 1 a 0. Las posiciones tienen a 9 de Julio 5, Cippolletti 4, Patronato 3 y Desamparados 2.
Dos apostillas del San Martín
Entre tantas cosas, lo primero que llamó la atención fue que la policía no fue a buscar a los árbitros, algo que por informe del Consejo Federal debía, así que se les mandó remis y los jueces llegaron a tiempo. Mucha fue la gente que llegó al estadio, incluso caras que no se ven siempre y que fueron tildados por los otros como mufas. Habrá que creer o reventar pero en zona de cabina había varios rostros nuevos mirando el partido.
Incidentes en la Terminal
Dos horas después de haber finalizado el encuentro, "Barras" del deportivo Santamarina agredieron a simpatizantes del conjunto correntino que se llegaron a nuestra ciudad y esperaban para el micro que los llevaría de retorno a su ciudad. Este grupo de ineptos, primero intentaron sacarles uno de los trapos tras insultaron. No conforme con esto, consiguieron palos y fierros de las adyacencias de la terminal de Ómnibus y atacaron nuevamente. Se produjo un gran destrozo y nerviosismo entre los presentes que intentaron resguardarse de los inadaptados. La policía llegó y hubo un demorado, mientras que se trasladó a un hincha visitante al hospital Ramón Santamarina para su curación. Increíble que esto suceda en Tandil y es un alerta para las autoridades que de ahora en más no solo tendrán que cuidar la salida del campo de juego, sino que también el resto de la ciudad.
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