
El fin de semana se viene y los equipos de Tandil se juegan muchas cosas. En el Argentino C, Independiente tiene la oportunidad de meterse entre los mejores del campeonato que disputarán un ascenso a la Argentino B. Ya se trajo de Pergamino un resultado fabuloso que le permite jugar esta “final” en Tandil. Sería bueno que los de Mauricio Nosei se acuerden de lo penoso que fue perder hace un año en Comodoro Rivadavia y sepan que lo que se juega mañana a partir de las 19 en el San Martín es una revancha, algo que el fútbol te da pero no muy seguido como este caso. Este plantel viene trabajando junto hace varios años y sería el premio para algunos históricos como Arguezo y Quintas. Que lindo regalo se pueden hacer y hacerle a una institución que pelea en todos los deportes que puede. El club de la Avenida Avellaneda es sin duda el que mejores resultados deportivos obtiene en la ciudad, con un trabajo serio de sus dirigentes y de cada una de las comisiones de padres. Porque en el hockey siempre está, en el básquet ya se le dará el jugar un TNA y ahora el fútbol tiene la chance de meterse en la cuarta categoría del fútbol argentino. Aunque algunos no quería hace un par de rondas y ni siquiera iban a la cancha y con el apoyo del presidente, Horacio Morrone, este grupo de jugadores siguió cayado trabajando, más allá del seguimientos de los medios que ahora se suben al caballo de este equipo que puede lograr un ascenso para nuestra ciudad. Ojala se pudiera rojo, equipo, cuerpo técnico y respaldo del club está. Solo queda esa cuota de fortuna que hay que tener en este tipo de oportunidades que no se presentan siempre pero que Independiente si sabe como ganárselas. En el B Grupo cerrará su participación en Olavarría. Si de local y lejos de casa ante un rival que puede festejarle en la cara lo que Grupo soñó hace poco más de un veinte días festejar. Este equipo de Gambini que se armó para ascender al A y que hoy ve como tendrá que empezar a partir de septiembre jugará el mismo torneo. Porque lo de Grupo es fracaso, con responsabilidades a compartidas. Y digo compartidas porque no solo los jugadores son los culpables, también hay que encuadrar al cuerpo técnico y a los dirigentes, todos con su porcentaje de responsabilidad. Será quizás el último juego de Gambini en el banco de la U de Tandil, con la bronca del objetivo no cumplido, por errores propios y quizás por ayuda ajena, pero con la mente sabiendo que hoy Grupo sumó una frustración más de cara a jugar en la tercera categoría del fútbol de nuestro país. El domingo a las 16 jugará Santamarina, el aurinegro de Botella que quiere seguir haciendo milagros ante un grande como Racing de Córdoba. Aquel que enfrentó en el Nacional histórico, aquel que lo dejó afuera el año pasado, pero el conjunto de Botella, si ese que se armó de última, ese que de a poco se fue ganando la confianza de propios y extraños, si ese que clasificó varias fechas antes cuando el objetivo era permanecer, si ese que hace que la gente de Tandil deje de ser fría, si ese que despierta a los más chicos a comprarse la camiseta y usarla un día de semana a la tarde, ese que nos mantiene ilusionados a los tandilenses con estar en la B Nacional, si SANTAMARINA, el que intentará seguir siendo fuerte de local para que cuando viaje a Corrientes y a Córdoba en la vuelta tenga la cantidad de puntos suficientes para pensar en seguir sumando, aprovechando la desesperación de otro que sí se armaron para ascender. Falta poco para saber si el 2009 será el año para los de Tandil, falta poco para saber si la segunda mitad del año tendrá a los equipos de nuestra ciudad bien alto en el fútbol argentino.
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